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El cambio civilizatorio
La actual civilización tiene agujeros por todos lados, son hechos evidentes para todos, el cambio climático, la desigualdad social, la velocidad de las nuevas tecnologías, y muchos etceteras
Fecha de Publicación: 14-08-2026
Por Armando Benitez-FSN-Chaco
“El principal reto que afronta la humanidad en los tiempos actuales ante la crisis multidimensional del capitalismo es la construcción de una nueva civilización a partir de la activa participación de las grandes masas populares”, sostiene la filósofa argentina y educadora popular, Isabel Rauber.
La actual civilización tiene agujeros por todos lados, son hechos evidentes para todos, el cambio climático, la desigualdad social, la velocidad de las nuevas tecnologías, el apoderamiento de la riqueza en manos de una ínfima minoría, las guerras que nadie puede controlar, etc etc.
Después de la primera guerra mundial se conformó la Sociedad de las Naciones para establecer un plano de acuerdos internacionales que evitaran las guerras. La segunda guerra mundial demostró que esa organización fue insuficiente, de tal manera que luego de terminado el conflicto bélico se acordó la conformación de un nuevo organismo internacional que tuviera como principio evitar otra guerra. Así nació la Organización de la Naciones Unidas.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue el gran acuerdo de la flamante ONU y con ella una serie de organismos específicos para atender los temas más sensibles.
Por esa razón se creó la FAO, para la alimentación y la agricultura, la OMS para la salud, la UNESCO para la educación, la ciencia y la cultura, la Corte Internacional de Justicia para solucionar diferendos entre estados y otros que fueron surgiendo.
En el año 1998 se firmó el Estatuto de Roma que conformó la Corte Penal Internacional para tratar principalmente los cuatro crímenes internacionales centrales: genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión.
El caso Netanyahu está demostrando la falta de eficacia de los dictámenes de la Corte Penal Internacional, dado que ha emitido una orden de arresto para el premier israelí por crímenes de lesa humanidad cometidos contra el pueblo palestino en Gaza, que no se produce porque ni EEUU ni Israel firmaron el Estatuto de Roma.
EEUU se ha ido retirando hasta ahora, de 66 organismos o comisiones internacionales de la ONU o de tratados bilaterales para no acatar los acuerdos ni los fallos y además restarle su cuota de financiamiento.
Así es como hoy no existe un árbitro internacional y rige la ley del más fuerte, no hay civilización que pueda sostenerse sin pactos ni tratados internacionales.
En nuestro continente, la Organización de Estados Americanos se ha convertido en una herramienta más del imperialismo yanki, es una simple caricatura. Quién podrá frenar al toro lanzado al ataque? Ahora ha planteado que Venezuela será su estado 51, lo será?
El poderió militar tiene pies de barro, la economía que lo sostiene se resquebraja, hoy ya hay un gran número de transacciones comerciales en el mundo que han dejado de lado al dólar, el símbolo de su dominio.
Aquí en América, el freno lo pondrán los pueblos, porque fue en nuestro continente donde se dieron las primeras luchas contra el colonialismo, empezando por el mismo pueblo estadounidense que se liberó de los ingleses.
La lucha por un civilización más fraterna no se logrará sin convicciones firmes y los comprometidos a trabajar y construir esas convicciones son los militantes. Lo sintetiza muy bien Isabel Rauber:“… eso no se logra por decreto sino que hay que construirlo, por eso la construcción del poder es desde abajo. Es decir, tenemos que cambiar el modo de producción y de reproducción y eso hay que pensarlo, hay que inventarlo, y es todo un caminar de muchos años”.
Si se imponen las minorías poderosas volveremos a una civilización feudal, tecno feudal, condenando a miles de millones de personas a ser simples animales de carga. Y como nadie quiere ser eso, debemos construir el sujeto colectivo necesario que enarbolará las viejas banderas de la igualdad, la fraternidad y la libertad.
Es cuestión de seguir hilvanando las luchas mundiales, el pasado 6 de agosto en Argentina se libró una batalla contra la extranjerización de nuestras tierras, de nuestro patrimonio común. Se impuso una renaciente soberanía popular.
En estos días se conmemora la Reconquista de Buenos Aires y la expulsión de la primera invasión inglesa al mando del Gral Beresford. En esa gesta heroica hizo sus primeras armas un joven teniente de 21 años , Martin Miiguel de Guemes quien liderando un grupo de jinetes aprovechó una bajante del río para tomar el buque Justine.
Tanto en la primera como en la Segunda Invasión Inglesa, las mujeres jugaron un papel relevante en la defensa de Buenos Aires, las actas y las notas dan menos de una decena de nombres, pero dada la cantidad de soldados invasores muchas debieron ser las valientes que participaron y dieron su vida.
Con tantos ejemplos de patriotismo debemos sentirnos honrados al tener que librar hoy una nueva batalla contra la entrega y la traición. Y menos aún si en esta lucha también podemos dejar atrás a las injusticias sociales que nos dividen y avergüenzan.
El cambio civilizatorio que necesitamos como Humanidad es que toda la Tierra sea nuestra Patria, en el que cada cual pueda como decía nuestro Gral San Martín, artífice de su propio destino.¡Por una sociedad en la que todos tengamos la posibilidad de ser felices!
“¡Cuando la Patria peligra todo está permitido, excepto no defenderla!”