• Argentina para los estadounidenses

Fecha de Publicación: 14-08-2026

Por Matías Oberlin*, Julieta Caggiano** y Pablo Volkind***

Del informe del Observatorio de Tierras

El origen de los capitales extranjeros en las provincias y el predominio norteamericano

Como señalamos en el primer informe, el principal origen de los capitales es estadounidense (con 2,7 millones de hectáreas, una superficie casi equivalente a la Provincia de Misiones), seguido por los capitales italianos (con 2 millones de hectáreas, una superficie casi equivalente a la Provincia de Tucumán) y españoles (con 1,7 millones de hectáreas, es decir 85 veces la Ciudad de Buenos Aires), que en conjunto suman la mitad de las tierras extranjerizadas en nuestro país.

Si analizamos los casos provinciales observamos que:

En Neuquén, Corrientes, Catamarca, San Juan, Tierra del Fuego y en Salta -una de las provincias con mayor índice de extranjerización de tierras- predominan los capitales estadounidenses.

En La Rioja, San Luis, Chubut, Río Negro y Santa Cruz los capitales italianos.

En Mendoza, Santiago del Estero, La Pampa y Tucumán, los capitales españoles.

Esto se vincula con otro problema que nos parece importante señalar: un significativo porcentaje de las tierras extranjerizadas figuran como propiedad de sujetos o empresas radicadas en los denominados “paraísos fiscales”, es decir, en jurisdicciones que se caracterizan por tener secreto bancario, baja o nula tributación para personas que no residen en el lugar, no exigen tener una actividad económica local y son opacas respecto a la fiscalidad de otros países. Tal es el caso de:

Luxemburgo: empresas o empresarios radicados en este diminuto país poseen 163.661 hectáreas en Argentina. Las mismas se distribuyen en Corrientes (69 mil), Santa Fe (31 mil), Salta (25 mil), Santa Cruz (16 mil), Formosa (9 mi), Buenos Aires (5 mil), Córdoba (3 mil). Debemos tener presente que Luxemburgo cuenta con una superficie aproximada de sólo 259.000 hectáreas, lo que implica que posee en tierras Argentinas más de la mitad de su territorio.

Liechtenstein: firmas o sujetos radicados en este principado son propietarios 66.971 hectáreas en Argentina. Las mismas se distribuyen en Salta (52 mil), Buenos Aires (9 mil) y Córdoba (4 mil). Este caso resulta más sorprendente que el anterior dado que el Principado de Liechtenstein, situado en los Alpes, sólo tiene una superficie de 16.000 hectáreas y una población estimada de aproximadamente 40.000 habitantes.

Panamá: empresas o empresarios que figuran como panameños poseen 69.243 hectáreas en Argentina. Las mismas se distribuyen en San Luis (23 mil), Jujuy (10 mil), San Juan (10 mil), Corrientes (7 mil), Córdoba (6 mil), Buenos Aires (5 mil) y La Rioja (5 mil).

Estas situaciones generan mayores dificultades a la hora del análisis dado que la “nacionalidad” de los capitales, como criterio relevado por el Registro Nacional de Tierras, no resulta útil y preciso cuando se trata de empresas radicadas en paraísos fiscales (por ejemplo, dentro de la nacionalidad estadounidense se desdibuja si el origen de los capitales es de Guam o de Delaware que son paraísos fiscales, o en el caso italiano de Campione d’Italia, o en el Francés de la Polinesia Francesa). Más allá de este problema analítico -no podemos determinar cuántas tierras finalmente pertenecen a empresas radicadas en paraísos fiscales- sí estamos en condiciones de afirmar que las tierras adquiridas por capitales de Liechtenstein, Luxemburgo y Panamá suman más de 300 mil hectáreas. Si a este dato le sumamos las que están en manos de ciudadanos o empresas suizas el número se eleva a más de 1,1 millones de hectáreas (es decir, la mitad de la provincia de Tucumán). La cifra resulta escalofriante cuando adicionamos aquellas que figuran como propiedad de capitales que tienen un origen en países con regulaciones fiscales especiales como Singapur, Arabia Saudita, los Países Bajos, Bélgica y Uruguay. Así el número de tierras alcanza los 2,2 millones de hectáreas, es decir, la superficie de la provincia de Tucumán. En el caso de los capitales suizos, estos predominan en Jujuy, Formosa y Chaco.

Otro de los problemas que surge del pedido de información pública es que el gobierno desconoce -o no pretende informar- de qué nacionalidad son gran parte de las personas o firmas que poseen elevados porcentajes de tierra en cada una de las provincias. Por ejemplo en Santa Cruz, 752.308 (el 3,2% de la provincia) hectáreas figura como tierra extranjerizada cuyo propietarios no están informados. En las mismas condiciones se encuentran 88.194 hectáreas en Mendoza, 28.256 hectáreas en La Rioja o 23.233 hectáreas en Neuquén, entre otras provincias.

Un elemento a destacar -que surge del pedido de información pública- es la fuerte presencia de capitales chilenos. Esto puede observarse particularmente en el litoral argentino y fundamentalmente en Misiones, donde los capitales chilenos son predominantes. La principal empresa es Arauco, que desde 1996 tiene tierras en la provincia y cuyo modelo de negocios se caracteriza por la “implantación de bosques”, una forma de llamar al monocultivo de pinos y eucaliptos para madera y celulosa. Esto además se combina con el agravante en términos de soberanía que implica la posesión de tierras en zonas de frontera, ya que posee más del 37% de las tierras del departamento de Iguazú.

El caso de capitales británicos también amerita un apartado, porque -además de ocupar ilegítimamente el territorio de Malvinas- poseen otras 246 mil hectáreas en el territorio nacional, con grandes extensiones en varias provincias. El caso más conocido es el del magnate Joe Lewis que posee tierras en zona de frontera en el departamento de Bariloche (Río Negro) y donde ha bloqueado los accesos a un lago, el Lago Escondido. En Bariloche los ingleses poseen más de 11 mil hectáreas según el relevamiento del Registro Nacional de Tierras. Sin embargo, no es el único caso: los ingleses adquirieron tierras en Buenos Aires (los casos más significativos son Balcarce con más de 11 mil hectáreas y Arrecifes con más de 5 mil), Córdoba (más de 3 mil hectáreas en Río Cuarto), La Pampa (Loventue y Toay con más de 6 mil hectáreas en cada una), Mendoza (en Malargüe poseen más de 10 mil hectáreas), Neuquén (más de 6 mil hectáreas en Huiliches), Salta (más de 35 mil hectáreas en Anta), San Juan (con más de 39 mil hectáreas en Calingasta), Santa Cruz (más de 23 mil hectáreas en Magallanes, más de 13 mil en Deseado y más de 10 mil en Lago Buenos Aires), en Santa Fe poseen más de 5 mil hectáreas en General López y en Santiago del Estero más de 14 mil hectáreas en Jimenez.

Argentina aparece, por lo tanto, como un territorio en disputa entre distintas potencias en un contexto en el que dichas potencias imperiales intentan garantizarse el acceso y el control de recursos estratégicos y fundamentales para la reproducción de la vida humana.

*Profesor de historia (FFyL-UBA), becario doctoral del CONICET con sede en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Miembro del Programa de Investigaciones sobre Historia Agraria (PRIHA-FCE-UBA), docente en la Universidad Nacional de José C. Paz y de Historia Latinoamericana Contemporánea en el profesorado de historia del Alicia Moreau de Justo (CABA). Correo: matiasoberlin@gmail.com

 

** Licenciada y profesora en sociología (FSOC-UBA), becaria doctoral del CONICET con sede la Universidad Nacional de Quilmes. Docente de la materia Historia del Acceso a la Tierra en la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). Correo: caggianojulieta@gmail.com

*** Dr. en Historia (FFyL-UBA). Profesor e Investigador de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Director del Programa de Investigaciones sobre Historia Agraria de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Correo: