• Una demostración de que la calle sirve

Fecha de Publicación: 10-08-2026

Por Marta Suarez-FSN-Rosario

La semana pasada que se vivió como otra final, con la misma tensión, con similar entusiasmo. Las redes fueron el torrente donde navegaban memes y volantes, muchos de ellos llevando la celeste y blanca como firma. Todo un mensaje de quien llamaba a alentar en la calle. Como si la plaza del Congreso fuera la gran tribuna y el Senado la cancha.

La Plaza fue testigo de una gran concentración, una gran marcha diversa, con muchas familias, con muchos carteles caseros, con banderas argentinas en paraguas, como capas sobre el cuerpo, con pibes y pibas de la secundaria que aportaban frescura y con la firmeza de las personas jubiladas que no son pasivas; con los y las laburantes con sus gremios o sin ellos, con los pueblos originarios, con organizaciones barriales, estudiantiles y sociales, con partidos políticos. Marcha que se replicó en muchas ciudades de cada provincia de este país. Todas parecidas en composición, en cantidad, en actitud. Andando pese al frio, contándose por miles y muchas sábanas que recordaban que son nuestras las Malvinas, como resumen de la soberanía que se defendía.

Fue reconfortante fundirse en la multitud, y ese sentimiento de alegría estallando en consignas cuando borraron la parte con que legalizaban la venta de tierras sin medidas. Y la segunda, cuando querían hacer negocios quemando bosques y humedales. Fue maravilloso y vino tan bien, dio tanta fuerza.

Pero quedó un paquete de normas que nos fueron tenidas en cuenta, que no se conocían bien. Tal vez escondidas tras la magnitud de la entrega de territorios de las primeras. Se trata de una modificación en el régimen de desalojos en casos de usurpación u ocupación ilegal, habilitando una vía más rápida mediante juicio sumario. Extendido a desalojos por morosidad en el pago. También restringe las condiciones bajo las cuales el Estado puede expropiar bienes. Toda la letra aprobada en Senadores está para beneficio de los dueños de casi todo. Para resguardo de esa propiedad privada.

Quedó, en síntesis, lo que seguramente dio sustento al título de la famosa Ley: “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. Nos quedan muchas preguntas, ¿Cualquier familia, cualquier persona que se atrase en el pago del alquiler, podrá ser desalojada en forma express, en el término de pocos días, por considerarlo intruso?  ¿Esto es la profundización de la pérdida de derechos de los inquilinos, después de derogada la Ley de Alquileres?  ¿Serán desalojadas las villas, porque están asentadas en terrenos fiscales? ¿Pasará lo mismo con los pueblos originarios que ocupan ancestralmente sus tierras, pero que el sistema no les reconoce como propias, porque no tienen escrituras?

Así las cosas, y con el eco del 6 en las calles, el oficialismo demora un tiempito en pedir tratamiento en diputados.

A nosotros nos queda la seguridad de que con la lucha colectiva y organizados desde abajo defenderemos y obtendremos derechos.

Es la tarea que debe convocarnos, ahora que encontramos esa chispa encendida que, aunque pequeña, es capaz de romper la oscuridad.

En este punto pedimos por la libertad de las personas presas por defender ideas, derechos, territorios y el agua nuestra de cada día.