• Recordar es pensar el mañana

Fecha de Publicación: 07-08-2026

Liliana Etlis, Plataforma/Abya Yala-colaboración

En los últimos 12 años se mal decretó la muerte del movimiento popular, a pesar de que hubo otras formas de transmitir conocimiento: en ollas populares, aulas virtuales, asambleas barriales, parroquias, espacios para trámites principalmente en lo relacionado a Salud y discapacidad, etc aunque un gran sector de la población estuvo anestesiado por razones varias. Pero en la latencia hubo una resistencia frente a una realidad muy cruda y sufriente, desprolija, subterránea, sin manuales, contradictoria frente al océano neoliberal. Un tejido social casi desarmado con desesperanza, pero con memoria social.

Latiendo fuimos tratando de marchar durante estos años apostando a cambiar el vocabulario y los modos inclusive de focalizar en las nuevas generaciones. Mayormente nos reagrupamos los que nos conocíamos de otros debates, pero ayer…ayer…ayer…fue Victorioso.

Nos amuchamos junto a una bandera: La Patria No se Vende y derivó en otras y otras y un sinfín donde el deseo, el recuerdo de un trapo blanco con letras que nos traía el sonido del pasado en Malvinas, donde nos mirábamos ya no gritando Argentina por un mundial o un artista que cantaba la vida sino una polifonía llena de BASTAS y futuro que habría que planificar.

Ayer vi rostros cansados, agotados de tristeza y entusiasmo al mismo tiempo, decisiones por encima del ordenamiento vertical de jóvenes abrazados y con sonrisas anchas, yo pensaba en muchxs venían por primera vez y que salían a gritar por la justicia queriendo deshacer atmósferas enrarecidas por tanta oscuridad de años, porque no fueron solo estos 2 ½ años sino por acumulación de una política cultural y un modo de hacer política muy poco entendible por esas nuevas generaciones que no vivieron las dictaduras anteriores como tampoco el fenómeno del peronismo ni los cacerolazos del 2001 ni leyeron algunas bellas palabras de libros que fueron paridos en bellas revoluciones populares.

En los ayeres- digo porque fue un día plural, porque fue largo y se vivieron dulzuras y corridas- hacía frío, ese que se palpa antes de una represión intensa, un frío que me recordaba a tiempos con la herida profunda entre el hueso y la carne; comenzó a llover además de balas de goma, gas pimienta, camiones hidrantes, agua, por Gendarmería, Policía federal, Prefectura, Policía de la ciudad, yo que desconozco quien es quien parecía una película que había visto en donde el mundo es distópico, el humo, el viento helado, los gritos de consignas La Patria No se Vende!!! y Quiero a mi Argentina y otras, salían de las gargantas afónicas pero con un color a mañana. Tendremos que formar brigadas, pensaba en mis adentros, para socorrer a los que tienen ataques directos y afectan su salud y con abogadxs, ambulancias. Prepararse para este mundo que nos toca vivir.

Reprimían y la gente dispersa volvía, algunos se reagrupaban sin conocerse, la solidaridad ante los que se caían era instantánea. A pesar de estar viviendo una guerra civil salvaje la identidad se estaba construyendo en la calle, en la plaza, en las esquinas y no en la academia.

Me interrogaba ¿estamos sin nada? ¿se puede reconstruir nuestras formas genuinas y soberanas? ¿Se puede acudir a la memoria viva del Cordobazo, Mendozazo y tantas luchas que hemos ganado a lo largo de estas décadas? ¿Formar un Frente de Liberación entre honestos plurisectorial con la consigna La Patria no se vende? ¿liberación o dependencia? ¿Patria sí colonia no? Una idea que desenrolle la necesidad de deshilachar este mundo occidental blanco y que aprenda a escuchar y convivir con las pluriversidades ¿es posible? ¿Y que esté contra el imperialismo yankee/sionista?

El camino es complicado, largo, pero no una alfombra mágica, tendremos que andar andando y estar estando con nuestras ideas latinoamericanas, sin desconocer que estamos con la muy querible Patria Grande y que el tema del patriotismo es un aroma a jazmín y a nomeolvides.

Adjunto algunos datos

Hay que hacer un poco de historia sobre los 2 modelos de cómo gestionar las “diferencias” que las sociedades con supremacía blanca puede implementar, sino estamos dentro de la planificación ahistórica que la colonialidad siempre ha llevado a la práctica popular.

Sintéticamente el M.francés donde las formas de colonización cultural son a través de la “asimilación”, esto es tomar el criterio de igualdad asimilando formas de ser y estar en el mundo, la Integración como forma de vida en poblaciones racializadas e inferiorizadas por el Poder.

El M. Liberal Multicultural viene de los británicos y norteamericanos, también de supremacía blanca pero gestiona las diferencias de otra manera. Las reconoce solo superficialmente, participan los grupos racializados pero en las migajas, siempre y cuando no cuestionen nada. Se deja el espacio para que celebren rituales las diferentes identidades, pero la estrategia del Poder es elevar a algunos en cargos administrativos, ministeriales etc., (administran algo del Estado burgués).

Ambas son formas de racismo por lo tanto hay jerarquías lo que implica abrir puertas a formas de corrupción y al genocidio cultural.

Por eso conocer las tradiciones de la CIA y su relación con Alemania a través de las Fundaciones que han facilitado proyectos enmascarados a la pseudoizquierda y a las Universidades estatales,  fue una política planificada, principalmente ayudaron a golpes de Estado.

Estrategias del imperio que fueron desde el Consenso de washington , FMI y privatización del Estado con el plan M.de Hoz, el capitalismo salvaje, la privatización y la mafia de los laboratorios con la vacuna en pandemia, la hegemonía norteamericana cayendo como líder en el mundo son obstáculos que oscurecieron al mundo desideologizando. Además  se comienzan a diferenciar 2 élites fascistas que se disputan cómo resolver el disminuir la población mundial a través de sanciones, guerras, golpes de Estado, el uso de tecnología digital, IA, las trampas de la guerra cognitiva, la desconexión histórica y el borramiento como anulación del sujeto, apuntando al ciberesclavismo y la esclavitud mental pasando por el tecnofeudalismo. Esto tiene un nombre: Crisis civilizatoria de la Modernidad/Colonialidad.

El problema que varias veces planteamos es la falta de formación profunda, y como consecuencia el compromiso sostenido para transformar la historia de la patria, recuperando parte de esos precedentes importante que hubo y pareciera que muchxs académicos olvidaron de leer: Kush, Dussel, Fanón,etcetcetc. Pero el mundo político se llenó la boca  con lo urgente y coyuntural y de lo concreto no se hizo casi nada. Por eso sin conocer la historia no hay Soberanía. La resistencia argentina no pasa solo por una pantalla o por no encajar en los programas socialdemócratas. Es una construcción que se organice para ganar la justicia,la equidad y la liberación.

                                                                                                    Lili Etlis