• El Índice "Elsa"

    La oligarquía se enseñorea, mostrando en La Rural, como se arrodilla ante ellos el fenómeno que ocupa la presidencia, mientras ellos y sus socios ostentan el poder real.

Fecha de Publicación: 04-08-2026

Por Armando Benitez-FSN-Chaco

Varias generaciones recuerdan todavía lo que fue la llamada “década infame” fue la de 1930, tuvo como origen la crisis capitalista del año 1929.Mi padre y mis tios eran pequeños en ese entonces, pero ya con memoria.

Contaban, que el barrio de obreros donde vivían, había familias numerosas, de 5 hijos como piso,  mis abuelos tenían tres. La alimentación estaba reducida a pocos elementos, pan, mate cocido o cascarilla, en el mejor de los casos, el almuerzo por lo general eran guisos o polentas y la merienda –cena un cocido con leche y torta frita pan.

Mi padre y sus hermanos solian comer un pan, o una galleta a media mañana y había chicos que los miraban con deseo. “En mi inocencia, no me dí cuenta del drama, así que a veces le cambiaba una galleta por balitas…” Uno de ellos una vez le contó que en su casa, la bolsa de pan estaba colgada del techo, “porque el pan es sólo para las comidas” era la triste consigna que pintaba la miseria en que vivían.

Conste que en esa época en el pueblo en que vivían no se consumian frutas, salvo las que se plantaban en la zona, naranjas, mandarinas y pomelos.

Los chicos solían comer guayabas, manzanitas ácidas y algún durazno silvestre, pero en la boca no es la misma sensación que la del pan del pan blanco…

La oligarquía mandaba en el país, en 1930 se produjo el primer golpe cívico – militar, la clase trabajadora luchaba como podía y la solidaridad afloraba en las ollas populares.

La federación aceitera reclama en sus paritarias que el salario debe regirse por lo que dice el Art. 14 Bis de la Constitución Nacional y ellos luchan de tal manera que para julio 2026 un peón de esa industria gana más dos millones y medio de sueldo básico.

Todos los miercoles la policía reprime con saña a los jubilados que cobran 450.000$ y que reclaman aumentos y un trato humanitario. La explicación es sencilla: la clase trabajadora es ajustada para pagar la deuda, mientras a los ricos le rebajan todos los impuestos.

Hoy la oligarquía se enseñorea, mostrando en La Rural, como se arrodilla ante ellos el fenómeno que ocupa la presidencia, mientras ellos y sus socios ostentan el poder real.

Si no se los frena, son cada vez más desfachatados y muy sueltos de lengua hacen declaraciones como la del presidente de la Cámara de Diputados “mi papá es jubilado y no se queja…” siendo que hace apenas un mes, se dio a conocer una sentencia de la justicia servil que le adjudicó a Eduardo Menem, una jubilación mensual de 41 millones de pesos!

El ministro de Economía no se quedó atrás y cuando le preguntaron si el gobierno ayudaria a las familias morosas simplemente respondió “que se hagan cargo de sus decisiones”.

Pero siempre hay una frutilla en el postre y nos la dio Nicolas Pino, el presidente de la Rural quien consultado por Cristina Perez (de La Nación +) sobre la inflación y el salario que no alcanza, contó, con cara de pícaro: “en nuestra familia tenemos el índice Elsa, Elsa es nuestra empleada, cuando ella me manda el 22 del mes un mensaje en el que me dice: Nicolas voy a necesitar un adelanto…” nosotros ya sabemos. A la Perez se le escapó en ese momento “bueno aumentale el sueldo entonces!” el garca sólo pudo decir que era una buena idea.

Así estamos, se sienten eufóricos por su dominio y no los enrrostran por la cara, falta un poquito para que la caldera estalle, pero no es lo ideal que seá así, porque es el pueblo el que siempre pone los muertos como en Diciembre de 2001.

Tenemos que estrujar el cerebro, controlar la pasión y la ira y encontrar la fórmula para que una fenomenal movilización demuestre su poder y que este se exprese en el Congreso para que deje de ser una escribanía del ejecutivo y produzca leyes a favor de los que menos tienen. Este próximo jueves 6 de Agosto tenemos una oportunidad.

El pueblo debe recuperar su memoria colectiva y echarla a andar en pos de una Patria de argentinos libres de verdad.

Recordemos siempre al Padre de la Patria cuando arengando a sus soldados del Ejército de los Andes les dijo: “Seamos libres que lo demás no importa nada!” y ese ejército cruzó los Andes, liberó a las Provincias Unidas del Río de la Plata, a Chile y Perú del poder colonial español.