• Berta Cáceres: la mujer que murió por defender un río

Fecha de Publicación: 30-07-2026

Por Doris Zabala-Colaboración

Hace diez años en la noche del 2 al 3 de marzo de 2016, Berta Cáceres activista de los derechos humanos, ecologista hondureña y líderesa de la Comunidad Indígena Lenca, fue asesinada a balazos por sicarios en la ciudad de La Esperanza.

El Gobierno había desatendido la orden del año 2009 de la Comisión interamericana de Derechos Humanos de otorgarle protección policial, dadas las reiteradas amenazas recibidas contra su vida.

Tenía 44 años, cuatro hijos y estaba al frente del Concejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras.

Había encabezado el movimiento que en 2013 y 2014 logró que no edificaran una represa hidroeléctrica en el río Gualcarque, considerado sagrado para los lencas y fuente de su subsistencia.

La obra implicaba grandes daños para la comunidad lenca de la zona,como la interrupción del suministro de agua y alimentos.

Su asesinato fue condenado a nivel internacional en toda Latinoamérica y parte de Europa..

Berta Cáceres luchó en defensa del medioambiente,el rescate de la cultura lenca y elevó las condiciones de vida de la región.

Combatió la tala ilegal, las grandes agroindustrias y las bases militares de Estados Unidos, además de abogar por los derechos de la comunidad LGTBIQ+.

Creía en la integración de las luchas anticapitalistas anticolonialistas y antipatriarcales, con el propósito de construir condiciones humanas y justas que revaloricen las formas propias comunitarias e indígenas.

Su asesinato nos muestra la cara más despiadada del Estado cuando se retira,cuando avanzan los discursos de odio y cuando defender la tierra y los recursos, desde una agenda antiextractivista, se convierte en un riesgo mortal.

Por su militancia en el ambientalismo y el feminismo es considerada una referente ecofeminista.

En 2009 encabezó protestas contra el golpe de estado al entonces presidente Manuel Zelaya. Además, se manifestó siempre muy crítica del gobierno de Orlando Hernández, a quien llamó, abiertamente, "dictador" y "vendepatria"

Sus palabras más fuertes y recordadas fueron:"Despertemos, humanidad, ya no hay tiempo".