• De la economía globalizada a la globalización de la política

Fecha de Publicación: 26-07-2026

Por Lido Egisto Iacomini-Colaboración

Los analistas difieren. ¿Transitamos una Tercera Guerra Mundial, una llamada Guerra Híbrida o la versión de una Segunda Guerra Fría supertecnificada, que contiene rasgos violentos de las anteriores?

Definirlo no es un juego superfluo desde el momento en que estamos implicados sin habernos consultado, pero incluyendo los costos de la cuota parte que nos han asignado.

Si bien el debate recién ha comenzado, en algunos aspectos hay acuerdos crecientes de interpretación: EEUU ya ha perdido su rol hegemónico en el mundo y el sistema capital imperialista sobre el que se hallaba asentado está en crisis.

La guerra de Ucrania ha hecho estallar su alianza con Europa y la guerra multiforme de Medio Oriente se alarga en un intringulis imprevisible y casi indescifrable.

Encajonado en Occidente, EEUU manotea hacia el resto de América incluído el "patio trasero" latinoamericano y va definiendo una "nueva" política global que ya puso en palabras los nombres de quienes es su enemigo, China y su aliado, Rusia.

El actual Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, se apresura a trazar las fronteras latinoamericanas de la Segunda Guerra Fría y realizó un encuentro definiendo los nuevos alcances de una política antiterrorista, "maccartista y cuasi hitleriana" la define Jorge Elbaum, en una excelente e imprescindible nota.

Por supuesto al tomar revista de sus tropas, contabiliza los éxitos alcanzados en los esfuerzos por instalar gobiernos de derecha en América latina. Allí abreva, en una cucha especial, el presidente de Argentina, Javier MILEI.

Marco Rubio incluye en sus diatribas a los izquierdistas que crecen en su país, Mandani y asociados del ala socialista  de los Demócratas. Sabe que Trump puede acabar en Noviembre y alza el tono como aspirante a la candidatura presidencial republicana en 2028.

Pero el previsible default de Trump en Noviembre no nos debe llamar a engaño.

El desarrollo de la Segunda Guerra Fría no es un simple producto de la extrema derecha norteamericana, sino de causas estructurales que han conducido a la decadencia del hegemon, al formidable ascenso de China y a la perspectiva de un nuevo ciclo de la globalización económica y supertecnologica.

Milei, al impedir la concreción de nuestro ingreso a los Brics, no solamente nos privo de vastos mercados sino que nos apartó de la dirección estratégica y geopolítica de nuestra inserción en el mundo.

Los ataques al Conicet y Arsat, a las estructuras científico técnicas y a las Universidades son parte del mismo plan de subordinación al puñado de super ricos y monopolios tecnológicos que, campeones de la manipulación algorritmica, quieren desarmar la Argentina que supimos construir, reducirnos a cajón de recursos naturales de su Pax Sílica y cercenar nuestro futuro.