• ¿De qué se trata? Por Francisco Ramos

Fecha de Publicación: 14-06-2026

Por Francisco Ramos-FSN-CABA

Dicen que hay una triada traumática que nos golpea duro, donde seguir se convierte en todo un desafío de superación y crecimiento, las pérdidas (fallecimientos cercanos), separaciones y mudanzas, en ese orden nos mueven el piso, los sentimientos y el sentido de la vida.

Si hablamos en particular del fallecimiento de familiares o amigos, seres muy cercanos, nos obliga a aceptar su ausencia física y nos replantea nuestra propia y corta existencia. Pero ¿qué pasa cuando esa ausencia es colectiva? Que afecta a muchas personas a la vez, miles, millones de personas llorando una misma pérdida.

Tan sólo los "héroes" pueden provocar esa tristeza profunda en todo un pueblo, tan sólo la política, el deporte y la música son capaces de dejar una marca indeleble, a fuego en tantos corazones al mismo tiempo.

En la política, las muertes de grandes líderes como Evita, Perón y Néstor Kirchner en nuestro país, el "Che", Fidel o Chávez a escala continental, consiguieron ese efecto, una rara mezcla de angustia y agradecimiento que se replica en ídolos deportivos como el Diego inmortal y la reciente pérdida del Indio a nivel musical.

De qué se trata, entonces ese sentimiento de vacío y falta de una persona que no fue pariente nuestro y quizá nunca conocimos en persona, tan sólo de lejos, en una manifestación, ¿un recital o una cancha de fútbol?

¿Puede ser que los ídolos populares, incluyendo los religiosos como el gauchito Gil y los bandidos rurales de otros tiempos, los una un denominador común? ¿Hay una clave por lo que nunca serán olvidados? Puede ser que esa calidad que los atraviesa es que cada uno, a su manera, nos ha dado momentos de Felicidad en nuestras vidas. Vidas de un pueblo roto con pocos ratos de alegría para disfrutar y que cuando eso sucede por la acción de políticas a favor de los humildes, que descubren, por ejemplo, como es bañarse con agua caliente, o comer todos los días, tener trabajo y salario dignos, ir de vacaciones, o gritar los goles de tu equipo o la Selección hasta quedarnos afónicos, o bailar con la música que nos hace olvidar las penas y a la vez tomar conciencia con sus letras del porqué nos condenan a sufrir, una y otra vez.

Tan sólo se trata de la Felicidad del pueblo, un pueblo sufrido y rebelde, y que a veces se cansa de darlo todo, hasta la vida en muchas ocasiones históricas, desde la defensa contra el invasor como originarios de estas tierras, las luchas por la emancipación desde Tupac y las invasiones inglesas, el ejército de los Andes y las montoneras del Norte, las masacres del Paraguay y la Patagonia, la Forestal y la semana trágica de los talleres Vasena, las dictaduras y fusilamientos, los 30.000 compañeros desaparecidos y la batalla de Malvinas, tanta sangre derramada por causas justas, contra la opresión, por Dignidad, y en fin para ser Felices.

Será por eso, tal vez, que cientos de miles de humildes, hacemos interminables colas para despedir a nuestros seres queridos, aunque no sean parientes, son como padres, madres, amigos del alma, hermanos del corazón, un corazón que se estruja cuando su muerte nos deja huérfanos por unos días, hasta que su recuerdo nos queda grabado para jamás irse de nuestras vidas.

Por eso militamos, para algún día volver a ser Felices como pueblo y que Nunca Más nadie nos arrebate esa Felicidad.