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Cada vez más por qué luchar. Por Marta Suarez
Fecha de Publicación: 14-06-2026
Por Marta Suarez-FSN-Rosario
Aún sigue dando qué hablar la cascada del jefe de gabinete, ahora con forma de pen-drive. Pero nada cambia, nadie renuncia, nadie -ni siquiera- se ruboriza para la cámara.
La Ley votada en diciembre de 2025, promulgada en enero y reglamentada en abril de este año, estaba casi olvidada. La sacaron y ahora goza de mucha publicidad. Justo, justo con el inicio del Mundial, el funcionario muestra su declaración jurada y junto a su esposa hacen uso de esa ley. Ya nadie podrá preguntar de donde salieron los miles de dólares, ni acusarlo y constarán en sus cuentas bancarias. Todo legal. Claro que no sólo él fue. Lo siguieron otras personas. Funcionarios, funcionarias, periodistas, y una larga lista de “desconocidos”. Da bronca, mucha bronca. La impunidad, cualquiera sea, es inaceptable. Sin embargo, creo, es el menor de nuestros problemas.
Siguen cambiando las reglas de juego, siguen armando un Estado solo para ellos.
Están vendiendo AYSA, y el agua dejará de ser una necesidad, un elemento vital para la vida y pasará a ser una mercancía más y un negocio de pocos. Quien no pueda pagar no tendrá agua en su casa.
Tropas estadounidenses hacen ejercicios militares con milicos argentinos en Córdoba, en el campo de La Calera cerca del Sitio de Memoria de La Perla y de la fosa hallada en Loma del Torito.
Está reglamentada la Ley de Modernización Laboral. El FAL se está imponiendo y jubilarse o vivir de una jubilación será imposible. Entre otras cosas.
El gobierno sigue sin cumplir la Ley de financiamiento universitario, aunque haya pactado con algunos dirigentes un vergonzante acuerdo.
El PAMI se desangra como muchas áreas estatales que vacían o cierran.
En esta ciudad de pobres corazones, las 400 raciones con las que salen los veteranos de Malvinas en las noches frías no alcanzan para quienes duermen en las calles porque fueron expulsados. Y en los comedores cada día se presentan nuevas familias requiriendo un plato de comida y ya no dan abasto.
Por otro lado, después de las movilizaciones y actividades en defensa de la rambla rosarina, la justicia determinó que vuelva todo atrás, hasta que se hagan estudios ambientales y sociales.
No sé si la pálida tirada en esta nota, que nos toca vivir, la podemos parar con movilizaciones, como ocurrió con el parque acuático que nos robaba playa. Pero sí sabemos que encontrarnos en la calle hermana, fortalece lazos, ilumina horizontes, organiza ideas y acciones. Tuñón decía “Marchemos, gritemos, protestemos, que cuando se escriba la historia de este tiempo que nos tocó vivir, se sepa que no estuvimos de acuerdo”. Y las Madres enseñaron que la pelea se pierde sólo si se abandona. Y para darla, habrá que organizarnos entre iguales, colectivamente y por izquierda.
Pedimos por las personas presas por defender ideas, derechos, territorios y el agua nuestra de cada día.