• La nueva clase trabajadora. Por Armando Benítez

Fecha de Publicación: 31-05-2026

Por Armando Benítez-FSN-Chaco

El sistema capitalista con su gran avance tecnológico ha dado nacimiento a nuevas profesiones y actividades laborales, que han creado un nuevo sujeto social distinto al de las décadas del 60/70.

Al principio las nuevas actividades eran incorporadas a los convenios colectivos vigentes o encuadrados dentro de la ley de contratos de trabajo. Pero la especialización en nuevos rubros de servicios ya sea logísticos, de investigación o de operación ha creado un escenario más complejo.

En la década del 60 las distinciones erán mucho más claras, los de la industria manufacturera, de los servicios, de la construcción, gráficos etc. Eran obreros. En cambiolos bancarios, docentes, mercantiles,  eran empleados.

Muchos docentes no se consideraban trabajadores, se trataban entre sí como “colegas”, como los abogados o los médicos, como que estaban en un estrato social superior.Hoy son trabajadores de la educación, bancarios, judiciales, de la salud etc.

Pero ahora tenemos un nuevo rango “emprendedores”, “monotributistas”, a los que antes se los llamaba cuentapropistas, pero tambien tenemos ahora profesiones u oficios que se denominan directamente en ingles.

Los “brokers”, “influencers”, “comunity managers”. En realidad los primeros son los intermediarios, agentes inmobiliarios, de finanzas, los segundos serian los que antes eran los publicistas, o tareas que cumplian los secretarios/as.

Como ahora la agenda de un empresario, un funcionario o diputado ya está en soporte digital (un celular) tiene uno o más empleados que le atienden el teléfono, los mensajes y las redes.

 A veces (por lo general en caso de funcionarios) tienen uno o dos empleados más que “le hacen la prensa” son los que le sacan fotos, o filman las actividades que realiza el funcionario que luego de editarlas las envian a los medios.

Para los 90 surgieron “los contratos basuras” eran las relaciones de dependencia disfrazadas como becas, pasantías, autónomos etc. Hoy los trabajadores de plataforma ya no tienen ni siquiera contratos, no saben quien es su patrón,lo único que saben es que esa plataforma le dá “trabajo”.

Los profesionales de las distintas actividades tambien trabajan sin contratos, son relaciones a través de mensajes, videollamadas o reuniones por zoom. Se adecúan a los horarios de los que le encargan el trabajo, si es de Europa pueden trabajar de noche y dormir de día.

Hoy llaman “industrias del conocimiento” o “economía del conocimiento” a las actividades tecnológicas relativas a la información sistematizada, programas de computación avanzados, investigaciones científicas como la biotecnología etc.

Estas por lo general son actividades individuales contratadas por grandes empresas multinacionales o pequeñas pymes de alto desarrollo. No se reconocen como trabajadores, ni componen colectivos.

(Mercado Libre  recibe  beneficios fiscales, desde el año 2021,por estar adherida al Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento. Estos incentivos incluyen exenciones en el Impuesto a las Ganancias y una reducción en las cargas de seguridad social.)

Así es como el panorama sindical ha cambiado de tal manera que más del 50% de los trabajadores ´tienen relaciones informales, por lo tanto no están sindicalizados y es más grave aún, ya que una gran cantidad de ellos no se reconocen como tales.

De todas maneras y lo que aún dá esperanzas es el hecho que los trabajadores de los sectores estratégicos de la producción como  los  de los complejos portuarios, los aceiteros y desmotadores principalmente, están organizados al igual que los que trabajan en la logística del transporte de las distintas modalidades.

Es un poco más complicado el panorama de los trabajadores de las comunicaciones, hoy los capitales financieros concentrados necesitan de la permanentemente de la comunicación por internet, cuyos servidores y satélites no pueden ser interrumpidos fácilmente.

La comunicación necesita del rubro estratégico de la energía, este sector tiene trabajadores sindicalizados, pero tiene una dirigencia muy negociadora y sin solidaridad de clase.

En el agro y la ganadería la cantidad de obreros rurales que requerían a disminuido sustancialmente por la tecnificación de las tareas tanto de la siembra como de la cosecha. Algunos cultivos siguen teniendo mano de obra intensiva, pero es temporaria.

En la ganadería son muy pocos los obreros y los profesionales y técnicos son autónomos como los de la agricultura.

Lo que está claro es que hoy ninguna central de trabajadores tiene la representación de intereses que parecen tan distintos y se manifiestan tan sectoriales.

Cada sector del trabajo que recibe los ataques del actual modelo tiene que defenderse solo, como los del Servicio Meteorológico o los de las centrales nucleares, los de ARSAT, los del INTI, del INTA, Vialidad Nacional, reciben muy poca solidaridad de los sindicatos hermanos y aún estando a veces agrupados en la misma asociación  como ATE.

La nueva clase trabajadora necesita miles de militantes de base, que sean como hormigas, verdaderos predicadores de la solidaridad y la organización. A todos los trabajadores, activos o jubilados, formales e informales, privados como estatales nos aplasta el mismo sistema.

Otra cosa que se debe tener en cuenta es que el Estado no es un árbitro imparcial de las relaciones laborales y sociales, es el sistema mismo.

La ley de reforma laboral, los fallos de los jueces que la consolidan, como la intervención de la UOM o la judicialización de los dirigentes o activistas son todas medidas del sistema. Los tres poderes obedecen al poder real de las empresas. La lucha no puede ser sólo reivindicativa, debe ser política, los militantes sindicales de base deben tener clara esta cuestión.