• Hay resistencia, pero los dirigentes no aparecen. Por Marta Suarez

Fecha de Publicación: 24-05-2026

Por Marta Suarez-FSN-Rosario

Semana con marchas y movilizaciones tuvimos. El rechazo a la privatización del último tramo de playa pública que queda motivó dos movilizaciones y acampes en la costa, en la Rambla que quieren desaparecer. Por negocios quieren cambiar la arena y el rio por cemento y boleterías para pagar la entrada. Dicen funcionarios municipales y el propio intendente que estaba descuidada la costa norte, como si no fueran ellos los responsables de ese abandono.  Al parecer a partir de las protestas, se achicó el proyecto, despertaron a concejales y se abrió algún debate. Sin embargo, se demolió lo que fue un bar y en algún tramo se pusieron vallas. Los negocios son los negocios.

La Salud Pública está en serio peligro por los recortes millonarios y fueron miles los que tomaron las calles en su defensa. Junto a los jubilados, porque con el vaciamiento del PAMI, recurren a la salud pública. Y lo mismo ocurre con los desocupados, o los laburantes sin obra social. Un médico que atiende en un efector público, entrevistado en plena marcha, dijo: “hay días que sólo tengo mis manos…” es la imagen más cruda y real por la que pasan.

La policía de la Ciudad de Buenos Aires ocupó algunas villas y barrios de laburantes, con la excusa de siempre… perseguir a los narcos. Piden documentos, demoran inmigrantes, y su objetivo central… imponer el miedo. Los vecinos le dicen que ahí no viven los narcos, que ellos están en los barrios privados, con mucho lujo, pero parece que igual a los milicos no les importa. Siguen en los barrios pobres como aquí, en la provincia invisible.

El gobernador Pullaro, por su parte, después de esos días de balaceras, mensajes con balas en escuelas y varias muertes en los barrios del borde rosarino, envía a la legislatura un proyecto de modificación del Código Procesal.

¿Casualidad? Nunca es casualidad. Lo mismo hizo en diciembre de 2023, cuando recién asumió. Ahora endureció las medidas, ahora podrán detener -a criterio del policía o fuerzas de seguridad- sin obligación de notificar al fiscal. Y podrán allanar viviendas sin autorización judicial.

Todo esto en nombre de “la seguridad” ciudadana. Razón por la que, de aprobarse, se aceptarán los viejos métodos represivos utilizados por dictaduras que asolaron el país.

Y no hay marchas por esto. Ni muchos dirigentes, funcionarios y candidatos rechazando.

La violencia narco es la escusa y se instala la violencia desde el Estado (que se llamaba terrorismo de estado) porque según dicen los que oprimen, es para proteger al pueblo.

En lo demás, que nunca es lo de menos, tenemos que la Vice Presidenta denuncia por la compra con sobreprecio de un avión para la Fuerza Aérea y apuntó contra el ministro de Defensa.

La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) advirtió sobre “serias y evidentes anomalías” en los 138 pliegos de la concesión de la mal llamada Hidrovía. El diputado Taiana ya presentó una denuncia y veremos cómo sigue.

Hay más amenazas de despidos en el INTI y protestas desde el gremio.

Aumentó el transporte, como era previsible y seguirán aumentos en todos los rubros.

Parece sin fin la malaria.

Pero hay vecinos solidarios que improvisan ollas populares para que coman los que perdieron hasta el techo.  Hay marchas, a pesar de que no hay dirigentes llamando a la lucha. Hay movilizaciones convocadas boca a boca, sin grandes nombres. Porque no se puede esperar al año que viene. Al parecer, la tarea es juntarse, debatir y organizarse entre iguales, formar el nosotros necesario desde abajo, colectivamente y por izquierda.

Como siempre, en este punto pedimos la libertad de las personas presas por defender derechos, ideas, territorios y el agua nuestra de cada día.