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La Constitución Nacional cumple años
173 mayos desde aquella reunión de representantes de 13 provincias en Santa Fe, que escribieron los derechos que tendrían los habitantes, los deberes que cumplir y las formas de convivencia para el país que empezaba a tener forma.
Fecha de Publicación: 26-04-2026
173 mayos desde aquella reunión de representantes de 13 provincias en Santa Fe, que escribieron los derechos que tendrían los habitantes, los deberes que cumplir y las formas de convivencia para el país que empezaba a tener forma. Dejaron escrito y firmado que reunidos como representantes elegidos de las Provincias que conforman la Nación Argentina, la intención perseguida era “constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino…”
Fue modificada varias veces, porque el avance de la historia lo indicaba. Y otras veces fue olvidada en algún rincón mientras los comunicados autoritarios y violentos tomaban el poder reprimiendo, cercenando derechos. A fuerza de pelea, los laburantes y el pueblo la recuperamos varias veces. En gestas propias, poniendo cuerpo y alma en las calles y en las plazas. Eligiendo representantes. Depositando en personas las esperanzas, el porvenir y algunos sueños. Cambiando de nombre ante el engaño de los elegidos. Cambiando de nombre ante la traición.
Otras veces la voz se alzaba junto a otros oprimidos en universales gestas. De esas gestas, el 1 de Mayo, guarda la universalidad de los trabajadores desde aquella revuelta en Chicago reclamando 8 horas de trabajo. El 1 de Mayo que deja de ser fecha para ser símbolo de lucha, de esperanza y de confianza en las fuerzas que da la unidad de iguales, cuando el objetivo es bienestar y libertad para todos los hombres y las mujeres del mundo.
Aún debemos encontrar el camino para garantizar la libertad genuina para el pueblo, que proclamaron en aquel lejano 1853.
Todavía nos falta encontrar aquella unidad de los trabajadores para hacer efectiva la jornada de 8 horas con salario digno.
Quizás encontremos las razones y las formas en otros inicios de Mayo, siguiendo el faro de aquellos mártires que en el norte del continente plantaron banderas de proletarios unidos, dirigentes y trabajadores sembraron ideas de derechos juntándose en el congreso normalizador Amado Olmos, y desde la CGT de los Argentinos, nos dijeron: “Durante años solamente nos han exigido sacrificios. Nos aconsejaron que fuésemos austeros y lo hemos sido hasta el hambre.
Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos aguantado diez. Nos exigen que racionalicemos: así vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos. Y cuando no hay humillación que nos falte padecer ni injusticia que reste cometerse con nosotros, se nos pide irónicamente que “participemos”.
Les decimos: ya hemos participado… No queremos esa clase de participación.
La participación que se nos pide es, además de la ruina de la clase obrera, el consentimiento de la entrega. Y eso no estamos dispuestos a darlo los trabajadores argentinos. Por eso,
Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha."
Aún la tarea está pendiente. Hay que levantar las banderas. Hay que escribir la historia donde se reparta la riqueza, la cultura y el poder, para siempre.
*El 1º de Mayo no sólo representa el día del trabajador en Argentina, según la ley 25.863, el 1º de Mayo es el día de la Constitución Nacional en conmemoración de su sanción ese mismo día pero del año 1853 en la ciudad de Santa Fe.