-
¿El programa o el método?
¿Es más importante fijar un acuerdo político programático entre orgas, o lo más importante es la forma de lograrlo?
Fecha de Publicación: 05-04-2026
Por Francisco Ramos-FSN-CABA
¿Es más importante fijar un acuerdo político programático entre orgas, o lo más importante es la forma de lograrlo? Y que ese programa sea la consecuencia de un gran debate desde las bases...
Porque, si coincidimos que la táctica antidemocrática del dedo o las 4 paredes no es un método que haya dado buenos resultados, entonces la probada idea de los foros provinciales (por ejemplo) que dieron origen a aquel proyecto de la Ley de Medios, podría ser un camino de debate participativo y democrático interesante. Porque nadie defiende más, algo de lo que es y se siente parte.
Quizá esa sea la clave de un verdadero "frente político" y no meramente electoral; no se puede (debe) hacer política con una urna en la cabeza, el resultado de una buena acumulación que comience a cambiar la relación de fuerzas debe ser consecuencia de dos posibilidades: con motivo de una buena gestión, o desde el llano propiciando canales de participación ciudadana para la creación de propuestas políticas concretas.
Cómo diríamos, poner el caballo delante del carro, y en ese sentido, darle un rol protagónico al método es tan o más importante que el resultado del mismo debate en cuestión.
Generar un espacio con vida democrática interna fluida es un desafío político crucial mucho más importante que cualquier acuerdo superestructural sin apoyo en las bases de los barrios, colegios, facultades y gremios.
Un Movimiento popular con base territorial, que no gire y dependa de 2 o 3 partidos sino que tenga vida a partir del debate fraterno que surja de los centros de estudiantes, Asamblea barriales y Plenarios de delegados, por barrio, por comuna, en cada pueblo y ciudad de nuestro país.
De esta forma lo electoral será el resultado de esa acumulación participativa donde la formación política e ideológica de sus integrantes también es clave para llevar a cabo una revalorización de nuestra propia historia de luchas populares, resistencia y victorias en todo el continente americano.
Participación, debate, propuestas, formación y acción política en un proyecto orgánico de abajo para arriba, de dónde saldrán los próximos representantes que sean reconocidos por sus compañeros para firmar parte de listas internas en un gran movimiento patriótico que deje atrás las roscas y formatos burocráticos que nos han traído tantas frustraciones.
Crear poder popular es ni más ni menos que funcionar en asambleas, debate, decisión colectiva y aplicación política, balance, volver a discutir y corregir. En un ámbito donde se aliente y propicie la crítica sin censura y plena participación democrática.