• El 2 de abril y los hilos de la historia

Fecha de Publicación: 05-04-2026

Por LIdo Egisto Iacomini-Colaboración

2 de Abril, fecha fuerte en la memoria emotiva de millones de argentinos que vivimos aquellos acontecimientos.

44 años han transcurrido, bastante democráticos, variados políticamente y hasta voluptuosos de acontecimientos y sin embargo siguen vivas muchas de las contradicciones desatadas entonces y que éste gobierno vendepatria ha reabierto.

La resolución 20/65 de la ONU es bastante clara: Encuadra al conflicto como comprendido en una situación colonial, insta a mantener negociación para resolverla pacíficamente y sugiere tener en cuenta los intereses de sus habitantes.

Inglaterra se ha negado a sentarse en una mesa de negociación para no reconocer el carácter colonial de la larga ocupación.

Todos los gobiernos democráticos precedentes aceptaron la resolución, denunciaron la negativa británica a cumplir la misma y abogaron por el inicio de la Mesa de negociación.

Cómo auténticos vendepatrias, Milei y sus socios fueron en sentido contrario: justifican la ocupación y reconocen derechos al invasor.

Si bien la dictadura* que en aquellos momentos encabezaba Galtieri, tenía dobles y ocultas intenciones al iniciar la recuperación de las islas,(legitimar su turbia existencia) ésta fué considerada justa por la inmensa mayoría del pueblo argentino que momentáneamente puso en pausa su contradicción profunda con la cúpula militar dictatorial y apoyó la gesta protagonizada por sus combatientes.

La que llamamos "segunda y oculta intención" se había desbaratado. La derrota militar precipitada por la intervención de la inteligencia norteamericana a favor de sus tradicionales aliados ingleses y el fervor patriótico y anticolonialista desatado en el seno de la sociedad argentina hizo escapar de sus manos la vil y trágica maniobra.

La dictadura hizo crisis y cayó, dando lugar a un pacto democrático que con su carácter explícito e implícito, le permitió a Raúl Alfonsín alcanzar la presidencia.

En el ejército fué inevitable que ese doble carácter que encerraba la guerra de Malvinas estallara. Y un sector reaccionario, pero nacionalista de derechas, que se había tomado en serio el v de una tendencia nacionalista del ejército argentino, que con su aventurerismo militar ahogaron toda proyección política futura de esa primera tendencia.

Balza fué la cabeza de la segunda tendencia, moderada, liberal, racional y pensante, de los que ensayaron una autocrítica a los años de plomo que habían generado.

El alcance de su influencia es difícil de medir políticamente, pero se expresa en la prescindencia política que predomina en la mayoría de los cuadros militares hasta el presente.

El capitán José Luis D' Andrea Mohr es la expresión nítida pero muy 0minoritaria de una tercera tendencia militar progresista y popular que aportó a la reconstrucción y esclarecimiento de los crímenes de la dictadura en el cauce abierto por el Informe Rattenbach.

No todos los hilos que se desprendieron de esa historia se enlazan bien con la actualidad. El menemismo enhebra bien su pro norteamericanismo de aquél entonces con el mileismo de la actualidad, el nacionalismo fracasado de Seineldín no dejó lugar para herederos.

 La lucha patriótica por la recuperación de Malvinas y la soberanía nacional en todas sus dimensiones, hoy amenazadas, desde nuestros derechos antárticos, la soberanía sobre nuestro gran Río de la Plata, la Patagonia o los recursos naturales de todo tipo está empantanada. La autonomía política en las decisiones estratégicas internacionales ha sido voluntariamente dejada de lado por Milei y reemplazada expresamente por un alineamiento automático con EEUU.

Este 24 de Marzo se evidenciaron de manera potente las reservas democráticas del pueblo argentino y su voluntad de lucha. Si bien la gran movilización fue multicolor, en sus cantos, banderas y consignas, también en la mayoría de sus columnas organizadas, se evidenció el predominio nacional popular del peronismo, en sus vertientes y tendencias hacia la izquierda.

En 2026 es imposible pensar que serían significativos los seguidores de la tendencia que representaban Rico y Seineldín, tampoco, aunque mayor, serían destacables los de la segunda tendencia representada por el Gral Balza. Y las vueltas de los hilos de la historia y a pesar de que la inmensa mayoría ni siquiera oyó alguna vez su nombre, están muchísimo más cerca de la tercera tendencia, la que representó ese ignoto capitán Luis D' Andrea Mohr.

La lucha por la bandera de Malvinas argentinas es la lucha por la soberanía nacional integral y deberá ser incluida en el programa del frente nacional y popular que desplace del poder al enano fascista que sostiene, para vergüenza de los argentinos, un presidente de EEUU como Donald Trump

Fuera ingleses de Malvinas

Fuera yankys de América Latina