• La guerra hibrida confusa y siniestra

Fecha de Publicación: 15-03-2026

Por Lido Egisto Iacomini-Colaboración

Híbrida porque se desarrolla una disputa comunicacional de alto impacto junto a una escalada bélica peligrosísima a los bordes de una guerra mundial, que eventualmente puede ser nuclear, donde la decadencia y consecuente crisis del sistema capitalista, desborda confusión.

Y siniestra porque se recurre a los métodos y prácticas neonazis descaradas normalizando el genocidio y todo tipo de crueldades.

EEUU e Israel, aún en medio de las negociaciones con el país persa, desataron un ataque profundo contra bases misilisticas y fábricas de material bélico en Irán y obtuvieron rápidamente una contraofensiva misilística de proporciones sobre bases militares norteamericanas en Medio Oriente.

El conflicto armado escaló rápidamente de proporciones y EEUU e Israel reanudaron sus ataques. Circuló profusamente que habían matado al líder iraní, el ayatollah Alí Jamenei.

La faceta comunicacional de la guerra híbrida.

Alí Jamenei sigue vivo y aparentemente dirige las operaciones desde un búnker al que fué trasladado tras el ataque norteamericano-israelí. EEUU e Israel no han dado ningún comunicado oficial en sentido contrario. Lo que hay es una guerra sucia comunicacional, como parte de la guerra hibrida entre los EEUU e Israel contra el mundo multipolar.

El cierre del estrecho de Ormuz, el acuerdo que Petro anunció con China para garantizarle a China el flujo comercial desde puertos del Pacífico al Caribe y el arribo de abastecimiento ruso a Cuba vía marítima, bordean los límites no bélicos de la confrontación entre el mundo multipolar y el Occidente liderado por EEUU.

Impedir cualquiera de los 3 desafíos a la prepotencia norteamericana, le implica a EEUU el uso de la fuerza armada contra Rusia o China. Es el límite real hacia la guerra mundial

En ese tablero de ajedrez en qué Donald Trump se juega desesperado la decadencia norteamericana, para mantener su imagen de prepotente descarado, sólo le queda recurrir a alguna provocación rimbombante. Trump está jugando con fuego, con el fuego del infierno