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“Achicar el Estado para agrandar la Nación"
Fecha de Publicación: 01-03-2026
Por Francisco Ramos-FSN-CABA
Una cuestión de tamaño...
Con esta "ilustre" frase del mayor oligarca de la última dictadura empresario militar, su primer Ministro de Economía José A. Martínez de Hoz, titulo el presente artículo sobre uno de los slogans destacados del neoliberalismo proimperialista.
Liberalismo que tiene su prehistoria en los albores de la Patria cuando por ejemplo, en 1824, mientras se libraban las últimas batallas por la emancipación americana en "Ayacucho" con el Mariscal Sucre a la cabeza, por estos lares el mejor exponente del cipayismo colonial, B. Rivadavia inauguraba la larga lista de endeudadores seriales con el primer empréstito con la B. Brothers. Rivadavia fue el Milei del siglo XIX, o al revés, Milei es el Rivadavia del siglo XXI.
En todo caso, siempre existió una clase privilegiada que jamás le importó la Soberanía ni la independencia sino y exclusivamente sus propios intereses económicos de clase acomodada y los negocios que esa "pandilla del barranco", como se la conocía en Europa a la burguesía comercial porteña, contrabandistas de pura cepa, hacían con Gran Bretania, y para eso necesitaban desligarse de la tutela hispánica y promover la libre navegación de nuestros ríos, que se convertirían en las venas abiertas del saqueo, desde aquellas épocas fundacionales.
Y como las normas o "bandos" eran las reglas oficiales emanadas desde el Virreinato del Rio de la Plata (creado en 1776) todo el comercio por fuera de esa legislación (con los ingleses) era llamado "contra-bando", de allí el origen delictivo de la misma calaña de personas que hoy nos gobiernan. Son los dueños de la tierra, las mega corporaciones y las finanzas, quienes necesitan ocupar el Estado para recortar todo tipo de controles, liberando el contrabando que tanto les gusta. ¡No es casualidad que para el desquiciado gobernante la mafia sea mejor que el mismo Estado y los evasores, Héroes!
Dijo Lula en una oportunidad, "la clase dominante no necesita del Estado, ellos tienen sus colegios privados, sus sanatorios privados, sus barrios privados y sus negocios privados, el Estado existe para favorecer a los más humildes que no tienen nada", pero ellos que siempre gobiernan en las sombras, lo necesitan para reducirlo a la mínima expresión en su rol de Seguridad como guardia pretoriana interna que reprima la protesta social y mantenga el orden público. Ese control estatal a veces lo logran condicionando a los gobiernos civiles, o accediendo al mismo a través de golpes militares o elecciones generales.
Pero veamos porque el Estado "elefante" no se debería achicar, sino todo lo contrario. Allá por el Mundial 78 había una canción oficialista que los viejos recordamos, "25 millones de argentinos, jugaremos el Mundial ..." Hoy, a 50 años del tremendo Golpe genocida, somos 20 millones más de población, el cálculo es directo, nuestro Estado actual para atender las distintas áreas de la vida educativa, sanitaria, infraestructura y desarrollo cultural, cientifico y tecnológico, debería duplicar nuestra dotación de personal, hospitales públicos y médicos, escuelas y docentes, administración general y políticas publicas en los tres niveles de gestión estatal, municipios, provincial y nacional.
Doble población, doble atención del Estado y eficiencia en la gestión, rapidez en la resolución de problemas, nombramientos en la Justicia y democratización de un sistema anacrónico de monarquía Judicial, proporción de la representación política legislativa y ejecutiva según el aumento de la población, y actualización automática por cada período de cargos electivos. Además del funcionamiento aceitado de Entes de control estatal de la actividad privada, hasta que un gobierno popular soberano se haga cargo directamente de las actividades publicas de transporte, energía y industria pesada, desarrollo cientifico y defensa nacional.
En definitiva más Estado popular para nacionalizar la Nación, en el marco de un destino de Patria Grande Sudamericana, unida y soberana!