• Que no nos domine la desilusión, la impotencia ni la resignación

    El pasado jueves 19 de Febrero de 2026, la clase trabajadora y el pueblo argentino han sufrido una derrota legislativa, que tiene un gran trasfondo político y una historia.

Fecha de Publicación: 22-02-2026

Por Armando Benitez- FSN- Chaco

La aprobación de la pretendida “modernización laboral” en la Cámara de Diputados no es de tán dificil lectura. La mayoría esperaba este resultado.

El tema radica en como se asume la realidad y como se planifica su transformación.

El dolor del día a día, a muchos individuos hace perder el control y la serenidad necesaria para el análisis, por eso el colectivo social es indispensable.

No se debe perder de vista el contexto en el que vivimos, a algunos les parece palabrerío, pero es fundamental para ubicarnos.Veamos sino.

La Organización de las Naciones Unidas surgió hace 80 años, ni bien terminada la 2da Guerrra Mundial, esa organización y los acuerdos políticos que la hicieron nacer hoy ya no son tales. Ya no se acata ni respeta a la ONU. Estamos ante un cambio de civilización.

Ese cambio mundial es el contexto en el que está nuestro país, aquí también los acuerdos políticos concertados hace 50 años están cayendo, la democracia ya no es ni siquiera su enunciado.

Es en la representación política de los ciudadanos en la que más se nota la degradación. Las campañas electorales son campañas de marketing, el que más dinero apuesta se lleva el premio y esto es así porque la democracia no existe al interior de los partidos políticos y por ende la representación ya no es genuina.

Algún compañero peronista se animaría hoy a sostener que “la clase obrera es la columna vertebral del movimiento”?. En la votación tanto del Senado como de la de Diputados se nota a simple vista.

La burocracia sindical, la que conduce la CGT convocó a una movilización para el 11 de febrero cuando se trató en el Senado la reforma laboral, ¿cómo un simple trabajador podría movilizarse si no se declara un paro?

Y lo mismo para el 19 de Febrero, convocó a un paro, pero no a la movilización, que presión se ejercería sobre los pocos diputados que podrían haber dado vuelta los números?

Porqué hizo esto la CGT? ¿Por impericia, por falta de experiencia?

Esta claro que lo hizo a propósito, porque lograron salvarguardar en el artículado de la reforma los puntos que más le interesaban como corporación: la cuota sindical y el aporte a las obras sociales.

Es que la mayoría de los dirigentes sindicales ya no representan los intereses de su clase, son parte del sistema de dominación, ¡no les interesa ser la columna vertebral de nada!

Lo mismo ocurre con los senadores, diputados nacionales y los gobernadores, representan sus intereses y nó los de los ciudadanos que los han votado.

Y así, sin representación política genuina la democracia es sólo una fachada de negocios, ya ni la Constitución Nacional es respetada, el jueves el Congreso desconoció olímpicamente, entre otros, el Art. 14 Bis. La ley es eminentemente inconstitucional y como no será la justicia domesticada la que lo declare, deberá hacerlo en pueblo.

Para ello, para resguardar su soberanía política, el pueblo deberá organizarce y planificar sus estrategia y será la clase trabajadora argentina, la más afectada por el sistema actual, la que deberá ser la vanguardia en resistir firmemente al engendro de la “modernización” votada por la ignominia.

El poder real tiene estrategia y tiene muchas tácticas y las viene desarrollando sistemáticamente, ha hecho polvo la confianza de los ciudadanos en los “políticos” y ha hecho cenizas la confianza de los trabajadores en sus “sindicalistas”. El sistema los corrompe y después los denuncia.

 Y lo ha hecho manejando la tecnología aplicada a todos los órdenes de la vida y en el manejo de la palabra. Hace 50 años la Dictadura, en realidad el poder real, que guiaba a los militares, logró imponer con el terror el“algo habrán hecho”, ¡a lo que siguió el “no te metás!”.

Hoy sufrimos esa falta de participación, de compromiso, las clases dominantes supieron cortar la cadena de trasmisión de la experiencia obrera en la defensa de sus derechos y en encarar la conquista de mayores beneficios.

Como lo enseña la historia, en este cambio civilizatorio, la humanidad en el caso del contexto global, y el pueblo argentino y la clase trabajadora, en particular, deberán reconstruir la confianza en sí mismos y hallaran las herramientas para que la nueva civilización sea para el bienestar, la paz y la fraternidad  y no para que el hombre sea el lobo del hombre.

Las derrotas políticas significan muchos muertos para el pueblo, no sólo por la violencia represiva, sino también por el hambre y la ausencia de protección. Y  aun  los que tienen sus necesidades básicas satisfechas, por la infelicidad.

La necesidad será la madre de la acción, de las ideas, de la organización de nuevas estructuras que representen fielmente los intereses colectivos. La humanidad, aunque muchas veces lo parezca, nunca retrocede. Si una ONU no sirve, surgirá otra, y no será la de Trump justamente.

Todas las estructuras de la sociedad serán renovadas, porque hoy la representación existente está llegando a su fin, el futuro de nuestra Patria lo exige.

Desde el FSN seguiremos insistiendo en la construcción del camino que nos lleve a la reconquista de la Soberanía.