• Prepararse para resistir y triunfar

Fecha de Publicación: 25-01-2026

Por El Muni- Colaboración

Son tiempos difíciles para la clase trabajadora. De a poco las nuevas generaciones de trabajadores se irán dando cuenta que nadie se salva solo. Ese proceso debe acelerarse, porque la clase patronal está decidida a volver a las relaciones laborales del 1900.

El triunfo solo se logrará con la construcción de colectivos humanos dispuestos a luchar. El colectivo no necesariamente debe estar  encuadrado  en un sindicato ya existente, con dirigencias instaladas.

Los trabajadores pueden (y deben) reunirse para intercambiar ideas de cómo resistir. La asamblea es el órgano soberano, este está  compuesto por decenas, cientos o miles de trabajadores/as.

Hay que convencerse de que la acción colectiva común, podrá salvar a cada uno de  los individuos que la compongan, así lo enseña la historia.

Si hay dirigencias (que las hay y muchas) que viven en el confort de los sindicatos y no hacen nada por sus representados, habrá que cambiarlos y el poder para echarlos está en las asambleas.

Sólo de la acción colectiva, surgirán los nuevos dirigentes.

Para armar una asamblea no es necesario estar encuadrados en un sindicato, hoy por estar trabajando en negro, muchos no lo pueden hacer, algunos hasta tienen patrones invisibles como las plataformas, con más razón existe la necesidad de organizarse y la ley lo permite. (véase la experiencia de los Starbucks en EEUU).

 El lugar de la asamblea puede ser una oficina, un taller, un obrador, una plaza, un club, un local sindical prestado o un domicilio particular, lo fundamental es verse las caras, tener el mismo problema laboral y la voluntad de mejorar.

La acción común puede tener muchas formas, una concentración, una movilización, una caravana, una sentada, una distribución de volantes, una ronda con carteles, combinadas o no,  con una petición, una presentación judicial, un proyecto de ley.

Hay que buscar la solidaridad de otros trabajadores, para eso hay que explicar al resto de los trabajadores y el pueblo cual es la demanda.

Hoy es una necesidad utilizar los medios digitales, las redes, también se pueden hacer reuniones por zoom, se pueden difundir comunicados de prensa,  afiches (flaiers) por las redes, si una lucha queda aislada las posibilidades de una victoria disminuyen sustancialmente.

Al inicio de cualqier iniciativa pueden ser sólo un puñado de voluntades, hay que tener paciencia, hay que escuchar y hay que animar a los más dubitativos y timoratos.

Una cosa hay que machacar con persistencia, las demandas son legítimas y legales. El sueldo no alcanza, no se pude vivir si se trabajan más de 8 hs, la Constitución y el derecho internacional amparan los reclamos.

La mayoría de los trabajadores/as y sus familias ya viven en la pobreza, no hay que esperar estar en la indigencia para reclamar lo que a todo ser humano corresponde.

Hoy por internet se puede acudir a la historia, se puede hasta conseguir asesoramiento legal. La inteligencia humana ha creado una tecnología sorprendente, hay que utilizarla a favor del conjunto, de la lucha.

Es hora, las necesidades apremian, sólo hay que decidirse.