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Burguesía fallida, dependencia y subordinación
Fecha de Publicación: 28-12-2025
Por: Juan Maya-colaboración
Históricamente, en los países centrales, las burguesías constituyeron la base del desarrollo industrial de esas naciones. En cambio, en los países periféricos no se observó, a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad, un comportamiento similar en las élites locales.
Se suele ver a la burguesía local como un bloque monolítico. En realidad existen facciones en conflicto con distintos grados de asociación y subordinación al capital extranjero, por ejemplo, no es el mismo grado de asociación y subordinación de los sectores financieros que de los sectores industriales.
En este sentido, la élite económica argentina —compuesta por grandes grupos agroexportadores, energéticos, financieros e industriales concentrados— exhibe un patrón de conducta que encaja perfectamente con el concepto de burguesía asociada y subordinada.
"LUMPENBURGUESÍA"
El economista André Gunder Frank identificó la asociación y subordinación de las élites dominantes con capitales extranjeros con una degradación de las clases dominantes locales y las calificó como "lumpenburguesías".
Esta identificación implica una descomposición de los grupos dirigentes y su imposibilidad de conducir un proyecto nacional autónomo.
A diferencia de una burguesía enfocada en el desarrollo industrial y la diversificación tecnológica para el mercado interno, una parte significativa de la élite argentina prioriza actividades con alta rentabilidad a corto plazo y baja integración nacional.
Priorizan la actividades extractivas, las agropecuarias, la exportación y la importación como pilares principales de sus ganancias, lo cual constituye una primarización de la economía en general. Un regreso al siglo XIX.
Los grandes grupos se benefician de la permanente incertidumbre económica y de las altas tasas de interés, incluso suelen actuar como intermediarios para el ingreso de capitales especulativos o facilitando de esa manera la fuga de capitales y perpetuando una dependencia financiera de Argentina. Afirman que el capitalismo globalizado no da otras opciones. Para ellos hay una lógica de acumulación de las economías dominantes, EE.UU. y sus aliados europeos, que son las que dictan las reglas, y las élites locales siguen siendo sus principales facilitadoras. El reciente reclamo de Marcos Galperín, creador de Mercado Libre, al gobierno del psicópata por la competencia de dos plataformas chinas, evidencia que su "aceptación" o "creencia" en el "mercado libre" es relativa. Acepta la "libertad" mientras no perjudica su negocio. O acaso estará siendo parte del plan de Trum para la región, explicitado hace unos días según el cual el objetivo de EE.UU. es expulsar a China y Rusia de su "patio trasero. Galperín creó su plataforma digital con el apoyo del Estado, aún hoy recibe millonarias exenciones impositivas, pero es un operador y un ejemplo de un falso "burgués" que trabaja para EE.UU.
LA NECESIDAD DE UNA"DESCONEXIÓN"
El "capitalismo" de los países imperialistas necesita los beneficios robados de los países periféricos como Argentina para continuar imponiendo su lógica. De esa manera impiden el desarrollo de un proyecto industrial autónomo.
La profunda crisis por una inflación disfrazada y el aumento de la deuda externa generada por el plan de destrucción que está llevando a cabo el gobierno "libertario" no se resuelve con simples "correcciones" de un hipotético futuro gobierno con vocación nacional y patriótica. Lo que ocurre en Argentina no es un error de gestión aislado, sino la manifestación cíclica de una estructura productiva dependiente y de poder donde la élite local actúa como garante de la transferencia y fuga de capitales hacia el centro global.
Esa "desconexión" no puede ser otra que la socialista, profundizando las políticas Justicialistas implementadas por el peronismo y subvirtiendo todo un orden que transforme la realidad de la dependencia estructural. Sin romper con la geopolítica de dominación que impone EE.UU. no hay proyecto de nación y menos de Patria Grande posible.