• Papá Noel, el sicópata y la justicia social

Fecha de Publicación: 21-12-2025

Por Juan Maya-Colaboración

Una relación de contrastes para un fin de año donde el presupuesto no alcanza para las cañitas voladoras. Ni hablar del asadito, el vitel toné o la ensalada rusa. Unos fideos con aceite o, en el mejor de los casos, con manteca serán la opción en muchas mesas familiares. La comparación que, aunque parezca sacada de un relato absurdo, refleja con algo de humor y tristeza la realidad política y social que nos rodea.

Por un lado, tenemos a Papá Noel, ese venerable señor de barba blanca y bolsa llena de regalos, símbolo de la generosidad y alegría, ahora sabemos que no existe y que los padres o tíos ya no lo pueden reemplazar. Por otro lado, el gobierno del psicópata, ese personaje, cruel que no tiene la más mínima intención de brindar con nosotros. Con su estilo cínico y sin empatía, incluso con aquellos que lo votaron, sólo nos regalará más ajuste y más deuda.

Este año el psicópata será el  Papá Noel más neoliberal de la historia argentina. Su versión más cruel y caricaturesca. Será el Papá Noel que distribuye regalos solo a quienes puedan pagar por sus obsequios. Con su bolsa  llena de promesas y su trineo impulsado por renos que tienen un contrato con la economía de mercado, representa esa figura que, en el fondo, solo reparte males y no bienes. Cientos de miles de trabajadores quedaron en la calle este fin de año por el cierre de empresas: Whirlpool, Essen, Cramaco, Color Living, Granja Tres Arroyos, Tecnológica Dana, TN Platex, Corven, Dass Nike, Carefree, Paneles solares Solartec, Calzados Vulcar, Cerámicos Ilva, Margarina Dánica. La lista es extensa y continuará. Los motivos, apertura de importaciones y baja del consumo. ¡Un auténtico regalo de este Papá Noel!

 

EL PSICÓPATA ES EL"SANTA" DE LOS RICOS

Este Santa que en lugar de repartir regalos, nos reparte desregulación y palos. Su discurso, suena como una lista interminable de deseos de los ricos, promete acabar con la justicia social y dejar a todos en la calle, con la esperanza de que el mercado, ese Santa sin barba ni bolsa, se encargue de repartir la felicidad. Los renos fueron reemplazados por la crueldad dejando a millones de pibes y pibas con "la ñata contra el vidrio" mirando como otros comen. ¿Y los viejos? Aún queda otro fin de año de crueldad, ¿vivirán para contarlo? ¿Qué será de sus derechos y sus sueños?

 

QUEREMOS QUE VUELVA EL "SANTA" DE LA JUSTICIA SOCIAL

Ese Santa, en sus mejores épocas, supo repartir no solo regalos, sino también derechos, salud, educación y trabajo.

Es ese Santa que, en lugar de distribuir solo a los que puedan pagar, busca que todos tengan un poco de esa magia navideña, sin importar el tamaño de su bolsa o su bolsillo: "Por eso les pido, por favor, que traten de ser un poquito más felices; que para eso trabaja el viejo."

Ese es el Santa que, en su mejor versión, entiende que la verdadera felicidad no está en la cantidad de regalos, sino en la igualdad de oportunidades y en la Justicia Social y la solidaridad que nos une a todos en una misma celebración.

La verdadera magia de la Navidad está en la capacidad de compartir y construir una sociedad donde todos tengan derecho a su propia alegría y felicidad con la esperanza de un futuro más justo y solidario.

¡Feliz navidad compañeras y compañeros, brindemos por el fin de la crueldad!