• El retroceso del imperio puede no ser buena noticia para América Latina

    Definida por Trump como territorio propio, el repliegue imperial será sobre nosotros con todo lo que ello significa y que ya estamos viendo.

Fecha de Publicación: 14-12-2025

Pore Koly Bader-FSN-Tucumán

El 4 de diciembre pasado Donald Trump presentó públicamente las definiciones de la nueva estrategia de EEUU en un documento que se parece mucho al acta de defunción de su imperio global. En ella reconoce el fracaso de la política desarrollada desde el fin de la guerra fría, descalifica la globalización, rebaja de categoría el interés estratégico de EEUU en Medio Oriente y Europa y pone en primer lugar América Latina en lo que se llama ya la Doctrina Donroe (mezcla de Donald y Monroe).

El documento resulta un reconocimiento de las sucesivas derrotas a manos de China que, con su política comercial, debilita los dos elementos más importantes del dominio imperial: el dólar y la supremacía militar.

Los norteamericanos ven claramente que un país hasta hace poco irrelevante ha logrado cuestionar al mayor poder del planeta. Nunca esperaron que un país con partido único y economía planificada, y usando las herramientas de la globalización capitalista, lograra superar industrial y tecnológicamente a lo que consideraban un poder indestructible.

Lógicamente el discurso sostiene algunos de los perimidos argumentos del relato democrático que no se condicen con la realidad desde hace mucho tiempo ya. Pero deja al descubierto la debilidad en que se encuentra el imperio desindustrializado y altamente endeudado bajo la amenaza creciente del poderío chino.

Lamentablemente esto augura un futuro sombrío para América Latina. Definida por Trump como territorio propio, el repliegue imperial será sobre nosotros con todo lo que ello significa y que ya estamos viendo.

Europa se prepara bajo la enorme influencia de Alemania, Francia y el Reino Unido. El guerrerismo exhibido por la derecha y hasta la socialdemocracia y la izquierda tradicional, está llevando al viejo continente a reconvertir su industria al armamentismo bajo el discurso de la amenaza rusa. Sobre todo Alemania, tras dos años de recesión, aún siendo el motor industrial de la Unión Europea, apunta a transformarse en una sociedad militarizada sobre todo con el objeto de desmantelar el estado de bienestar que la caracterizó.

Sin embargo, la dirigencia política no lo tendrá fácil frente a la naciente resistencia de la juventud que no muestra ningún entusiasmo militarista. Incluso los neonazis desconfían del beligerante europeísmo de la derecha tradicional apoyada por la social democracia.

También esta por verse si los lineamientos marcados por Trump tendrán continuidad luego del final de su último mandato. En EEUU nadie puede ser presidente más de dos veces.

Recomendamos la lectura del documento que presentamos completo aquí: https://app.box.com/s/bjt8u8lkbo0u2lc2jw2jpmq2ec930k8d