• Un Estado en mal estado

Fecha de Publicación: 14-12-2025

Por Francisco Ramos - FSN -CABA

Toda Nación que se precie de tal, Independiente y Soberana, cuenta con un Estado o aparato estatal que es administrado por el gobierno de turno.

En esta porción del mundo "occidental y cristiano" que nos ha tocado vivir, por varias centurias hemos sufrido el colonialismo europeo primero, y convertidos luego en un sistema capitalista de producción de bienes y servicios, dependiente de los países centrales del norte dominante, como toda la periferia del sur americano y el continente africano. A pesar de tantas batallas por la independencia, seguimos siendo económicamente dependientes.

Por lo tanto, analizamos nuestra cruda realidad desde el sur del cono sur americano como una Nación inconclusa dentro del sistema capitalista dependiente.

Al decir del colorado Ramos (Jorge Abelardo) "Somos un país porque no pudimos ser una Nación y somos argentinos porque fracasamos en ser latinoamericanos", en la concepción de la Izquierda Nacional consistente en que lo Nacional refiere a la Nación Latinoamericana, no Argentina, ya que debemos rescatar el sentido de Unidad de la Patria Grande y dejar atrás el desguace político vía Inglaterra que hizo de un continente, 20 repúblicas, bajo el viejo lema colonial "divide y reinarás".

En esta realidad objetiva de una lucha bicentenaria por la emancipación, las banderas en defensa de la salud y educación públicas se funden con la defensa de un Estado presente y fuerte, aunque éste sea capitalista, contra el ataque furioso de los sectores dominantes locales (oligarquía nativa) sobre el Estado que ampara a los sectores populares.

La oligarquía que históricamente domina nuestra economía, a veces también se hace con el poder político, a través de dictaduras en el pasado siglo y últimamente con el voto. De esta forma legalizan el desguace de las estructuras estatales y eliminan todo tipo de control sobre las actividades privadas, cuestión que beneficia sus pingües ganancias qué encima, fugan al exterior sin límite alguno. Se apropian del Estado para asegurarse la aplicación de una política económica que sólo multiplique las riquezas de las clases poderosas en detrimento del empobrecimiento generalizado de los sectores más humildes y trabajadores de la Patria.

Entonces se da la contradicción de tener que defender un Estado, que es capitalista dependiente, ya que, al menos, garantiza algunas políticas públicas que sostienen a los que menos tienen. Esa función de asistencia y de distintas clases de emergencias básicas, se comporta como parches o aspirinas del sistema explotador que "aprieta, pero no ahorca" te usa y te exprime, pero te necesita... hasta ahora.

Cuando el capitalismo era productivo necesitaba trabajadores que produzcan, con la super producción descontrolada nace el ultra capitalismo financiero que ya se impuso a nivel occidental y que, agravado por la robótica y las nuevas tecnologías, ya no precisan trabajadores, ni siquiera consumidores, lo que no precisan son tantos seres humanos en el planeta. Por eso estamos en la etapa de exterminación del super imperialismo global. Los planes de achicar el Estado para usarlo sólo en su propio beneficio, por parte de los más poderosos, se está llevando a cabo a rajatabla con un enorme ajuste y recortes de lo que ellos llaman gasto público, que son los hospitales, colegios, rutas, obras, agua potable, cloacas, todo eso que ellos ya tienen, y que el Estado no debe hacerlo, porque no les importa nada fuera de sus grandes privilegios de multimillonarios.

Es de una inmoralidad tan grande comparado con los tiempos de los feudos majestuosos y de una plebe muerta de hambre deambulando por las calles de París. No vaya a ser que sigan tirando de la soga y empiecen a rodar cabezas, del enemigo y algunos traidores también...