• Esto no es una pipa

Por María Rita Ciucci – FSN – Santiago del Estero
 
Para pesar la actual coyuntura, conviene hacerse algunas preguntas. Es posible hablar de “ganadores” en elecciones que tienen el 50% de ausentismo? Si la mitad del padrón no vota, el triunfo que se celebra es una simulación.
Claramente esto no empezó con Milei. Es un proceso que viene creciendo desde hace una década aproximadamente.
Recordemos que en 2015 el candidato a la presidencia, por la que es hoy la fuerza “opositora”, es funcionario del gobierno. Y quien era en ese momento su mayor respaldo, fue candidato al mismo cargo en 2023. Si la sociedad los percibe como intercambiables, las consecuencias no son difíciles de comprender.
 
Por otra parte, existe un vaciamiento de sentido del discurso de la oposición. Hablar de democracia con los índices de pobreza con que terminó el mandato Fernandez; decirle que se perderían los derechos conquistados a una población de jóvenes sin trabajo, o trabajo totalmente precarizado; sostener las ventajas de un Estado presente frente a una gran cantidad de jóvenes que sólo lo conocían en la presencia policial en los barrios populares y en el hacinamiento carcelario… Quizás por eso no les chocó que Milei expresara su desprecio por la justicia social y no generó la reacción que ameritaría.
Y actualmente, dónde y quiénes discuten los problemas reales y diseñan estrategias para resolverlos? Los representantes que disputan lugares en las listas, qué discuten? Cuál es el programa que los nuclea?
Mientras tanto, la clase dominante en argentina concentra la riqueza de manera escandalosa y la tiene en el exterior. No es una clase dirigente, no tiene más proyecto que el carry trade. Esto en el marco de una pobreza en ascenso. Que, además no es sólo material
 
Ahora bien, en este marco, cuando se habla del sostén y apoyo al actual gobierno por parte de la mayoría de la población, vale la pena preguntarse cuáles son las expresiones más evidentes de tal fenómeno. Memes, posteos en redes, opiniones de periodistas o streamers, insultos y amenazas…
Tal vez esto nos haga pensar que estas manifestaciones significan un apoyo real por parte de una gran mayoría. 
Esto nos recuerda a la famosa obra de arte titulada "La traición de las imágenes" del pintor belga René Magritte. La inscripción "Ceci n'est pas une pipe" (Esto no es una pipa) lleva al espectador a cuestionar la naturaleza de la representación. La obra, creada en 1929, consiste en una representación realista de una pipa con la frase escrita debajo, desafiando la relación entre la imagen, el objeto y el lenguaje. 
Dijo Magrite: ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro "Esto es una pipa", habría estado mintiendo!
La obra invita a reflexionar sobre la dualidad entre la realidad objetiva y la percepción subjetiva, desafiando nuestras suposiciones sobre lo que vemos y lo que creemos saber. Ha sido objeto de numerosos análisis filosóficos y artísticos, destacando la reflexión sobre la naturaleza del arte, el lenguaje y la realidad. Foucault escribió un libro que tituló con la inscripción de la obra.
De igual modo, sería lícito pensar que nuestra percepción, generada por las estrategias de la ultraderecha, de que grandes mayorías apoyan al gobierno, se desvanecería si, enfrente, tuviera una real oposición. 
 
Por María Rita Ciucci – FSN – Santiago del Estero
 
Para pesar la actual coyuntura, conviene hacerse algunas preguntas. Es posible hablar de “ganadores” en elecciones que tienen el 50% de ausentismo? Si la mitad del padrón no vota, el triunfo que se celebra es una simulación.
Claramente esto no empezó con Milei. Es un proceso que viene creciendo desde hace una década aproximadamente.
Recordemos que en 2015 el candidato a la presidencia, por la que es hoy la fuerza “opositora”, es funcionario del gobierno. Y quien era en ese momento su mayor respaldo, fue candidato al mismo cargo en 2023. Si la sociedad los percibe como intercambiables, las consecuencias no son difíciles de comprender.
 
Por otra parte, existe un vaciamiento de sentido del discurso de la oposición. Hablar de democracia con los índices de pobreza con que terminó el mandato Fernandez; decirle que se perderían los derechos conquistados a una población de jóvenes sin trabajo, o trabajo totalmente precarizado; sostener las ventajas de un Estado presente frente a una gran cantidad de jóvenes que sólo lo conocían en la presencia policial en los barrios populares y en el hacinamiento carcelario… Quizás por eso no les chocó que Milei expresara su desprecio por la justicia social y no generó la reacción que ameritaría.
Y actualmente, dónde y quiénes discuten los problemas reales y diseñan estrategias para resolverlos? Los representantes que disputan lugares en las listas, qué discuten? Cuál es el programa que los nuclea?
Mientras tanto, la clase dominante en argentina concentra la riqueza de manera escandalosa y la tiene en el exterior. No es una clase dirigente, no tiene más proyecto que el carry trade. Esto en el marco de una pobreza en ascenso. Que, además no es sólo material
 
Ahora bien, en este marco, cuando se habla del sostén y apoyo al actual gobierno por parte de la mayoría de la población, vale la pena preguntarse cuáles son las expresiones más evidentes de tal fenómeno. Memes, posteos en redes, opiniones de periodistas o streamers, insultos y amenazas…
Tal vez esto nos haga pensar que estas manifestaciones significan un apoyo real por parte de una gran mayoría. 
Esto nos recuerda a la famosa obra de arte titulada "La traición de las imágenes" del pintor belga René Magritte. La inscripción "Ceci n'est pas une pipe" (Esto no es una pipa) lleva al espectador a cuestionar la naturaleza de la representación. La obra, creada en 1929, consiste en una representación realista de una pipa con la frase escrita debajo, desafiando la relación entre la imagen, el objeto y el lenguaje. 
Dijo Magrite: ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro "Esto es una pipa", habría estado mintiendo!
La obra invita a reflexionar sobre la dualidad entre la realidad objetiva y la percepción subjetiva, desafiando nuestras suposiciones sobre lo que vemos y lo que creemos saber. Ha sido objeto de numerosos análisis filosóficos y artísticos, destacando la reflexión sobre la naturaleza del arte, el lenguaje y la realidad. Foucault escribió un libro que tituló con la inscripción de la obra.
De igual modo, sería lícito pensar que nuestra percepción, generada por las estrategias de la ultraderecha, de que grandes mayorías apoyan al gobierno, se desvanecería si, enfrente, tuviera una real oposición. 
Por María Rita Ciucci – FSN – Santiago del Estero
 
Para pesar la actual coyuntura, conviene hacerse algunas preguntas. Es posible hablar de “ganadores” en elecciones que tienen el 50% de ausentismo? Si la mitad del padrón no vota, el triunfo que se celebra es una simulación.
Claramente esto no empezó con Milei. Es un proceso que viene creciendo desde hace una década aproximadamente.
Recordemos que en 2015 el candidato a la presidencia, por la que es hoy la fuerza “opositora”, es funcionario del gobierno. Y quien era en ese momento su mayor respaldo, fue candidato al mismo cargo en 2023. Si la sociedad los percibe como intercambiables, las consecuencias no son difíciles de comprender.
 
Por otra parte, existe un vaciamiento de sentido del discurso de la oposición. Hablar de democracia con los índices de pobreza con que terminó el mandato Fernandez; decirle que se perderían los derechos conquistados a una población de jóvenes sin trabajo, o trabajo totalmente precarizado; sostener las ventajas de un Estado presente frente a una gran cantidad de jóvenes que sólo lo conocían en la presencia policial en los barrios populares y en el hacinamiento carcelario… Quizás por eso no les chocó que Milei expresara su desprecio por la justicia social y no generó la reacción que ameritaría.
Y actualmente, dónde y quiénes discuten los problemas reales y diseñan estrategias para resolverlos? Los representantes que disputan lugares en las listas, qué discuten? Cuál es el programa que los nuclea?
Mientras tanto, la clase dominante en argentina concentra la riqueza de manera escandalosa y la tiene en el exterior. No es una clase dirigente, no tiene más proyecto que el carry trade. Esto en el marco de una pobreza en ascenso. Que, además no es sólo material
 
Ahora bien, en este marco, cuando se habla del sostén y apoyo al actual gobierno por parte de la mayoría de la población, vale la pena preguntarse cuáles son las expresiones más evidentes de tal fenómeno. Memes, posteos en redes, opiniones de periodistas o streamers, insultos y amenazas…
Tal vez esto nos haga pensar que estas manifestaciones significan un apoyo real por parte de una gran mayoría. 
Esto nos recuerda a la famosa obra de arte titulada "La traición de las imágenes" del pintor belga René Magritte. La inscripción "Ceci n'est pas une pipe" (Esto no es una pipa) lleva al espectador a cuestionar la naturaleza de la representación. La obra, creada en 1929, consiste en una representación realista de una pipa con la frase escrita debajo, desafiando la relación entre la imagen, el objeto y el lenguaje. 
Dijo Magrite: ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro "Esto es una pipa", habría estado mintiendo!
La obra invita a reflexionar sobre la dualidad entre la realidad objetiva y la percepción subjetiva, desafiando nuestras suposiciones sobre lo que vemos y lo que creemos saber. Ha sido objeto de numerosos análisis filosóficos y artísticos, destacando la reflexión sobre la naturaleza del arte, el lenguaje y la realidad. Foucault escribió un libro que tituló con la inscripción de la obra.
De igual modo, sería lícito pensar que nuestra percepción, generada por las estrategias de la ultraderecha, de que grandes mayorías apoyan al gobierno, se desvanecería si, enfrente, tuviera una real oposición.