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Movilidad social: ¿ascendemos o bajamos?
Por Armando Banitez-FSN-Chaco
Comer un lomito es un placer.
Ver una obra de teatro sublima el alma.
Leer un buen libro enriquece.
Dormir abrigado en una cama mullida da seguridad
Ir con los hijos de vacaciones es inolvidable.
Almorzar un domingo con toda la familia grande es impagable.
Tener tiempo libre es vital.
Ningún trabajador pobre puede gozar de todo lo mencionado arriba, porque su nivel de ingreso lo obliga a sacrificar cosas vitales, como lo es una de las más elementales: la alimentación sana y seguramente tiene que postergar la atención médica que no parece urgente, cambiar la calidad de sus ropas y calzados.
Estamos hablando de un trabajador del Chaco, para el cual el INDEC establece que debe ganar más de un millón de pesos, desde ya un número mentiroso, pero al que no llega con su sueldo de 750 mil pesos, hay que buscar otra forma de conseguir otros 750, ¡porque sólo los rubros de transporte, luz, gas y agua ya arrasan su sueldo fijo y ni hablar si debe pagar alquiler!
Los dos miembros de una pareja están obligados a trabajar para tener un ingreso familiar que los haga superar esa línea de pobreza, pero que no alcanza para darse ningún “gusto”.
Hoy la movilidad que existe es sólo hacia abajo, las familias hacen magia con tal de que sus hijos puedan seguir estudiando, que completen el secundario y puedan ingresar a la universidad, en la educación pública ni pensar en las privadas.
Sólo el estudio superior y un título pueden ser la llave para mejorar su situación social, aunque de seguir con este tipo de políticas que hoy dominan la Argentina el futuro no se presenta promisorio para los jóvenes. Iniciar una vida en pareja pagando alquiler para tener independencia no es posible sin altos ingresos.
Y lo que antes era un alivio hoy es una condena, la jubilación para un trabajador hoy es una de las etapas más difíciles de la vida, por los ingresos y porque si puede debe seguir trabajando, en negro.
Hoy ese puñado de jubilados y jubiladas que todos los miércoles se exponen a ser gaseados, garroteados y detenidos son el reflejo de una triste realidad, independientemente que a mediano o largo plazo su lucha triunfará. También en otras provincias hay movilizaciones semanales, pero como se dice “en Bs. As. Atiende Dios”.
La movilidad descendente es un objetivo y un símbolo del triunfo actual de la dominación que ejercen las elites que nos gobiernan ahora a la luz del día, antes lo hacían en las sombras.
Si a alguien le quedaba alguna duda las palabras del futuro embajador de EEUU fueron categóricas y más simbólico fue ver un gaucho en la arena de La Rural haciendo ondear una bandera estadounidense al paso de su caballo.
El anuncio obsecuente del presidente de que bajará las retenciones, es a la vez un anuncio de que el pueblo trabajador nuevamente transferirá ingresos a los más pudientes pagando más caros los precios de todos los alimentos.
“La sábana es corta” les gusta decir a los politiqueros, el problema es que siempre son los sectores populares los que quedan destapados…
Mientras estas políticas se impongan ya no se podrá soñar, no con un lomito, ni siquiera con un sándwich de mortadela. El ascenso social será una quimera o un sueño por el cual valga la pena luchar.